
Las consolas tienen fama de descargar despacio, y en parte se la han ganado. Despriorizan las descargas a propósito mientras hay un juego en marcha, su hardware Wi-Fi suele ser más flojo que el de un móvil moderno, y los servidores de descarga se llenan a las mismas horas cada noche.
Lo que no es cierto es que no puedas hacer nada. Dos de las causas están completamente en tu mano, y corregirlas suele reducir a la mitad el tiempo de una descarga grande.
Antes de cambiar nada, conviene saber qué velocidad esperar: una conexión de 100 Mbps a pleno rendimiento descarga unos 45 GB por hora. Si tu consola no se acerca a eso, los pasos de abajo merecen diez minutos.
Estás en el sitio correcto si
- La consola calcula horas para una descarga que tu móvil haría en minutos
- El test de velocidad va bien pero la descarga sigue arrastrándose
- La velocidad sube mucho en cuanto dejas de jugar
- Va más lento por la noche que por la mañana
La solución de 60 segundos
- Deja de jugar mientras descargas. Un juego en primer plano tiene prioridad sobre las descargas en todas las consolas.
- Pausa la descarga y reanúdala: eso fuerza una conexión nueva a un servidor posiblemente más rápido.
- Pon la consola en reposo con las descargas permitidas, lo que elimina por completo el juego en ejecución.
- Si está en Wi-Fi y cerca del router, prueba un cable durante una descarga y compara.
Paso 1: deja de jugar y pon la consola en reposo
Este es el factor más grande y el que casi nadie conoce. Tanto PlayStation como Xbox reservan ancho de banda y tiempo de procesador para el juego que estás jugando, así que una descarga detrás de un juego activo se queda con lo que sobra.
La diferencia no es menor. Las descargas suelen ir de dos a cuatro veces más rápido sin nada más en marcha, y el reposo es todavía más rápido porque el sistema dedica todo a la transferencia.
- Cierra el juego del todo en vez de dejarlo suspendido en segundo plano.
- PS5: Ajustes → Sistema → Ahorro de energía → Funciones disponibles en modo de reposo → activa «Mantener conexión a Internet».
- Xbox: Configuración → General → Opciones de energía → elige Suspensión, y asegúrate de que «Mantener mis juegos y aplicaciones actualizados» está activado.
- Inicia la descarga, pon la consola en reposo y déjala. Vuelve a mirar dentro de una hora en vez de vigilar la estimación.
Paso 2: un cable, porque el Wi-Fi de las consolas sí es más flojo
Las consolas viven en un mueble de televisión, abajo, a menudo detrás de una pantalla y rodeadas de otros aparatos, con antenas peores que la de tu móvil. Esa combinación cuesta mucha velocidad incluso con el router en la misma habitación.
Por eso un test de velocidad en el móvil junto a la consola puede dar el triple de lo que consigue la consola, lo que hace culpar a los servidores cuando el problema son dos metros de salón.
- Ejecuta el test de conexión de la propia consola (Ajustes → Red) y compáralo con un test en el móvil en el mismo sitio.
- Si la consola va mucho más lenta, prueba un cable Ethernet en una descarga grande y compara los tiempos.
- Si el cable es inviable, un adaptador PLC con puerto Ethernet detrás de la tele suele superar cómodamente al Wi-Fi en ese sitio.
- Si nada de eso es posible, saca la consola del mueble para que sus antenas no estén rodeadas de metal y de otros aparatos.
Paso 3: el DNS y el servidor del que estás descargando
Los juegos se descargan de redes de distribución con servidores en muchos sitios. Cuál te toca se decide al iniciar la conexión, y a veces te toca uno lejano o saturado. Pausar y reanudar fuerza una elección nueva, y por eso ese truco a veces da una mejora enorme.
Cambiar el DNS también puede ayudar, sobre todo llevándote a un servidor cercano mejor. Se prueba rápido y se deshace fácil.
- Pausa la descarga, espera diez segundos y reanuda. Si la velocidad da un salto, estabas en un servidor lento.
- En los ajustes de red de la consola, pon el DNS manualmente en un resolutor público como 1.1.1.1 con 1.0.0.1, o 8.8.8.8 con 8.8.4.4.
- Prueba una descarga y vuelve a automático si no hay mejora.
- Prueba a descargar a otra hora del día. La congestión nocturna, tanto en la red de tu operador como en los servidores del juego, es real y medible.
Paso 4: el almacenamiento y por qué una actualización es más lenta que una descarga
Descargar e instalar son dos trabajos distintos, y la barra de progreso suele mezclarlos. Una actualización tiene que copiar y reescribir grandes cantidades de datos ya presentes, así que una actualización de 5 GB puede tardar más que una instalación nueva de 40 GB. Eso no es un problema de red en absoluto.
El espacio libre también importa. Una consola sin apenas sitio se pasa el rato moviendo datos, y en un disco casi lleno todo se ralentiza.
- Mantén libre al menos el 10 % del disco, y más si instalas juegos grandes a menudo.
- Borra los juegos que has terminado en vez de dejarlo todo instalado: se vuelven a descargar desde tu biblioteca.
- Si la consola dice «copiando» o «instalando» en lugar de «descargando», ningún cambio de red lo acelerará. Esa fase la limita el disco.
- En Xbox, evita descargar a un disco USB externo si puedes: el almacenamiento interno es bastante más rápido para la fase de instalación.
Paso 5: qué velocidad esperar de verdad
Conocer la cuenta ayuda, porque convierte una frustración vaga en un sí o un no claros. La velocidad de internet se mide en megabits por segundo y los archivos en gigabytes, y la conversión engaña a todo el mundo.
- Divide tu velocidad en Mbps entre 8 para obtener megabytes por segundo. 100 Mbps son unos 12,5 MB/s, es decir unos 45 GB por hora a pleno rendimiento.
- Así que un juego de 90 GB en una conexión perfecta de 100 Mbps tarda unas dos horas. Si la tuya dice dieciséis, algo de este artículo te aplica.
- En una conexión de 25 Mbps, ese mismo juego tarda unas ocho horas a plena velocidad. Es pura aritmética y ningún ajuste lo cambiará.
- Si tu consola llega al 80 % de la velocidad que pagas en el test de conexión pero aun así descarga despacio, el cuello de botella son los servidores del juego o un juego en marcha, no tu red de casa.
Preguntas que siguen surgiendo
¿Por qué mi PS5 o Xbox descarga tan despacio?
Casi siempre porque hay un juego en marcha que tiene prioridad, porque la consola está con un Wi-Fi flojo dentro de un mueble, o porque te ha tocado un servidor de descarga saturado. Cerrar el juego y usar el reposo resuelve los dos primeros, y pausar y reanudar el tercero.
¿El modo reposo hace más rápidas las descargas?
Sí, de forma notable. En reposo la consola no ejecuta ningún juego, no renderiza nada y dedica su capacidad de red y de proceso a la transferencia. Es la mejora de velocidad más sencilla que hay y solo requiere activar un ajuste.
¿Conviene usar cable en vez de Wi-Fi en la consola?
Si puedes, sí. Las antenas Wi-Fi de las consolas son más flojas que las de los móviles y la consola suele estar en el peor sitio de la sala para recibir. Un cable, o un adaptador PLC detrás de la tele, dobla a menudo la velocidad real de descarga.
¿Cambiar el DNS acelera las descargas?
A veces, al llevarte a un servidor de contenido más cercano o menos ocupado. Se prueba rápido y se revierte fácil. No cambiará nada si tu conexión ya está saturada o si hay un juego en primer plano.
¿Por qué una actualización pequeña es más lenta que una descarga grande?
Porque las actualizaciones pasan la mayor parte del tiempo copiando y reescribiendo datos que ya están en el disco, no descargando. Esa fase la limitan la velocidad del almacenamiento y el espacio libre, así que los cambios de red no hacen nada por ella.



